jueves, 29 de marzo de 2012

Mundos sutiles -ingrávidos y gentiles-


Decir palabras. Decir palabras y que nadie las escuche. Decir palabras y que todos sigan en la suya, e intentar llamar la atención de alguien, intentar un instante de contacto visual para que el otro, un otro, escuche las palabras dichas y nos tienda un hilo, nos tienda un puente, y no poder. No poder tender el puente e ir callando la voz. Ir callando las palabras que mueren sin ser oídas. Universo a la basura. Mundo perdido. Decir palabras seguro de que nadie va a escucharlas y que alguien las escuche. Decir palabras en voz baja casi para no abrir la puerta y que un alguien mire y responda, que un alguien nos tienda el hilo invisible del entendimiento e ir subiendo la voz. Ir subiendo la voz y decir palabras todas juntas y amuchadas de emoción de haber abierto la puerta y haber tendido el hilo. Decir palabras y que el esuchador mire con cara de sisisi entiendo perfectamente, entonces decir más palabras, decir más palabras envalentonado con las palabras y con el otro que entiende perfectamente con su cara de exactamente y que de repente el otro diga una palabra y entender que nunca entendió. Que el hilo no estaba. Entender que había un hilo de un lado y otro hilo del otro pero eran hilos distintos que no se ataban, hilos distintos a alturas distintas. Y decir ¿se entiende? Y que el otro se ria y comprobar que no, no se entiende. O que diga Si, osea.. estás hablando de reupirichiquerielos y ver que no había mundo. Que el mundo que habíamos abierto no lo habíamos abierto y entonces querer abrirlo, querer abrirlo y a cada cara de no entender del otro perder más la idea que creíamos tener tan clara. Y entonces decir muchas palabras, escupir las palabras para que lleguen al otro, atorarse con las palabras, vomitar las palabras, sacarlas todas juntas de la boca a la vez y de repente no tener ninguna. No tener ninguna palabra para tender el hilo. Tirar el hilo para que el otro lo agarre pero que el otro nunca llegue, nunca llegue. Tirarlo hasta no entender que estamos haciendo tirando el hilo, qué es el hilo. Como repetir mucho la palabra inodoro hasta no entender más qué mierda es inodoro. Decir palabras –una vez, de vez en cuando- y ver en el otro cara de sisisi entiendo perfectamente, entonces decir más palabras, decir muchas palabras y que el otro mantenga su cara, y abra la boca y diga una palabra de haber entendido todo, una palabra de hilo tendidísimo y agarradísimo con fuerza de los dos lados y entonces sonrisas y mundo abierto al mundo y silencio de partes que acuerdan haber demostrado el sentido de la vida.

desconocidos


Tengo un par de problemas para relacionarme con el mundo. Como que mi cuerpo no entiende bien como funciona eso del exterior entonces cuando voy a poner las monedas en el bondi se me cae una, y cuando la levanto se me cae otra. Me voy a sentar a un asiento y no entro bien porque la persona de al lado ocupa los dos asientos, no de gorda sino de que se sienta para el costado porque tiene un bebé en brazos. Me hincha las pelotas que ocupe un asiento y medio, ¿da que me hinche las pelotas o me tendría que conmover el tema del bebé? Además son los asientos de adelante, no corresponde que yo me siente en los asientos de adelante porque soy joven pero no tanto y no estoy embarazada. Estoy muy tensa en los asientos de adelante. Todo el tiempo ficho a la gente que sube para ver si alguien merece el asiento más que yo, y cuando evalúo que sí me digo excusas para no dárselo. Sigo en la mitad del asiento de adelante medio cayéndome medio mirando la puerta medio haciéndome la distraída -qué clasemediera- hasta que llega un re viejo para el que no hay excusas, me paro y voy para atrás. Me doy cuenta que estaba casi todo el bondi vacío. Me duele un dedo. Me duele mucho el dedo gordo ¿Tendré algo? Me da como que se me están rompiendo huesos o algo. Me siento en un asiento cualquiera y veo que tengo la mochila toda abierta. Cuando la intento cerrar se me caen las bolsas, tengo que maniobrar mucho y pienso en que no se usar el cuerpo. El obvio remate: me paro para bajarme y el bondi dobla y yo me voy a la mierda pero en el camino hacia el piso termino agarrándome de un tubo y dando una vueltita tipo bailarina. Miro para atrás y hay una piba riéndose, le hago cara de y bue y me río con ella. Me encanta entablar diálogos mudos con desconocidos. Me encantan los desconocidos a veces.