jueves, 29 de marzo de 2012

desconocidos


Tengo un par de problemas para relacionarme con el mundo. Como que mi cuerpo no entiende bien como funciona eso del exterior entonces cuando voy a poner las monedas en el bondi se me cae una, y cuando la levanto se me cae otra. Me voy a sentar a un asiento y no entro bien porque la persona de al lado ocupa los dos asientos, no de gorda sino de que se sienta para el costado porque tiene un bebé en brazos. Me hincha las pelotas que ocupe un asiento y medio, ¿da que me hinche las pelotas o me tendría que conmover el tema del bebé? Además son los asientos de adelante, no corresponde que yo me siente en los asientos de adelante porque soy joven pero no tanto y no estoy embarazada. Estoy muy tensa en los asientos de adelante. Todo el tiempo ficho a la gente que sube para ver si alguien merece el asiento más que yo, y cuando evalúo que sí me digo excusas para no dárselo. Sigo en la mitad del asiento de adelante medio cayéndome medio mirando la puerta medio haciéndome la distraída -qué clasemediera- hasta que llega un re viejo para el que no hay excusas, me paro y voy para atrás. Me doy cuenta que estaba casi todo el bondi vacío. Me duele un dedo. Me duele mucho el dedo gordo ¿Tendré algo? Me da como que se me están rompiendo huesos o algo. Me siento en un asiento cualquiera y veo que tengo la mochila toda abierta. Cuando la intento cerrar se me caen las bolsas, tengo que maniobrar mucho y pienso en que no se usar el cuerpo. El obvio remate: me paro para bajarme y el bondi dobla y yo me voy a la mierda pero en el camino hacia el piso termino agarrándome de un tubo y dando una vueltita tipo bailarina. Miro para atrás y hay una piba riéndose, le hago cara de y bue y me río con ella. Me encanta entablar diálogos mudos con desconocidos. Me encantan los desconocidos a veces. 

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